Trabajando con la piedra – Legado de Generaciones

Nosotros trabajamos las piedras y ellas trabajan con nosotros.
Yo creo que trabajar con ellas es algo que llevamos en la sangre, ese amor por las piedras, por tallarlas, por pulirlas, por lijarlas, por sacar de ellas lo mejor, y junto con ellas obtener miles de formas, texturas, colores, tamaños y usos.
Mientras el olor de la pierda seca o mojada invade los pulmones, las manos de los artesanos que las trabajan las hace parir las más bellas piezas y formas.
El mármol, el granito, las canteras, las calizas, las quarzitas, las pizarras. Todas son piedras que guardan en su interior, miles y miles y miles de años de formación. Su composición cuenta su historia; cuanta cal, cuantos fósiles… ¿salio esto de algún lecho que fue marino hace miles de años?.. y al pulirla brotan como por encanto; caracoles, conchas, moluscos y todo un mar de fósiles y plantas.
Existen granitos que son lechos de ríos y al partirlos regalan piedras bolas de todos colores y tamaños; mientras otros que tienen ramas petrificadas, hojas o cristales de cuarzo que explotan en miles de alas de colores que brillan con la luz del sol, encandilan nuestra mirada fascinando los sentidos… más, queremos más y más tallarlas.
Las personas nos preguntan porque siendo el nuestro un trabajo tan pesado y de tanta actividad como la de cargar, nos gusta tanto hacerlo. Nos ven sudar, cargar y más sudar, mientras el polvo se pega al sudor y parte nuestras manos, mientras se mete en nuestros ojos haciéndonos llorar.
¿Porque nos gusta?... porque vemos surgir formas, colores, texturas. Porque esta es la más fascinante artesanía. Trabajar con pierdas es trabajar con la historia de tantos años, es algo casi sagrado. Trabajamos con piedras que arman sujetan, sustentan, inspiran, decoran.
Como sucedía con nuestros antepasados ―me imagino yo― al estar edificando las grandes pirámides o templos de piedra, nosotros ahora de todas partes de México: Puebla, Oaxaca, Chiapas, Querétaro, Tlaxcala, Veracruz, Jalisco y Nayarit, entre otros, estamos construyendo y dando vida y forma a hoteles, condominios, casas, salones y restaurantes, entre muchas otras construcciones.
Gran parte de lo que vemos en Vallarta y sus alrededores es piedra, piedra que nosotros sudamos y tallamos, este oficio no se aprende en la escuela ni en la universidad, sino que ha sido legado de generación en generación desde el momento en que el primer hombre tallo y pulió la primera piedra, y como nosotros, se enamoro de su oficio. Enviar a un amigo
Rebeca Santiago
E-mail: piedramarpv@hotmail.com
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